martes, 18 de septiembre de 2007

LA SEGURIDAD DEL PACIENTE : AVANCES Y DIFICULTADES

Uno de los temas que se tratarán en el XIV Congreso Nacional de Derecho Sanitario, el próximo octubre, será el de la seguridad de los pacientes. El problema de la seguridad clínica de los pacientes afecta globalmente al mundo de la salud y no sólo se constriñe a los centros sanitarios de los países desarrollados, los cuales informan de esta materia en la literatura médica internacional. Múltiples factores no sólo institucionales y humanos, sino también gubernamentales, académicos y tecnológicos relacionados con la atención de pacientes no son tenidos en cuenta durante el proceso de dispensación de la asistencia sanitaria y se traducen en riesgos latentes que cuando se concretan producen como consecuencia el error. La elaboración de una cultura institucional en seguridad clínica que genere en los profesionales sanitarios la adopción de prácticas seguras, es el punto de partida para disminuir al mínimo posible la incidencia de eventos adversos.

Pero en esta puesta al día, de avances y dificultades, ¿cuáles son las actuaciones y problemas más frecuentes de alto riesgo en seguridad clínica?

Los resultados de los procedimientos judiciales sobre responsabilidad profesional sanitaria ponen de manifiesto, las siguientes dos circunstancias:

Un pequeño porcentaje de casos en los que se dictaron sentencias estimatorias de la responsabilidad profesional del médico (entre un 3% y un 5%) se caracterizan porque, en el actuar profesional, se produjo un resultado inesperado muy poderoso que no hubiera podido ser impedido por anticipado.

Sin embargo, cas
i en el 95% de los restantes casos en que se produjo una sentencia estimatoria de la responsabilidad profesional de los facultativos, se apreció en la resolución judicial un fallo evidente en la decisión médica que se adoptó, o en el funcionamiento del sistema. Esos fallos del sistema se revelaron como muy frecuentes y constituyeron la inmensa mayoría de las infracciones de la seguridad clínica.

Esas infracciones de la seguridad clínica, que se manifiesta a través del estudio de las resoluciones judiciales sobre responsabilidad profesional tuvieron, en síntesis, las siguientes causas:

1.- Problemas derivados de los cambios de turno.

El intervalo que transcurre desde que un facultativo se incorpora a su turno y otro lo abandona suele es desde el punto de vista de la seguridad clínica como un período sumamente peligroso tanto para el profesional sanitario como para el paciente.

Al hacerse cargo del paciente el médico o el equipo entrante, este o estos suelen confiar en que el paciente ya haya sido correctamente atendido, diagnosticado y tratado, y así suele suceder con frecuencia. Pero también suele suceder que el paciente no haya sido correctamente diagnosticado o tratado por segunda vez antes de tomar una decisión o de darle el alta.

2.-Problemas derivados de las revisiones sucesivas y los traslados.

Los pacientes que vuelven a los servicios sanitarios lo hacen, en la mayor parte de las ocasiones, porque los mismos no han sido informados debidamente, la enfermedad ha seguido una evolución inesperada o el diagnóstico inicial se reveló como erróneo, circunstancias éstas que deben considerarse como legítimas para instar una revisión sucesiva.

Por otra parte, los traslados de centros tienen en común con las segundas consultas algo que proporciona una falsa sensación de seguridad a los miembros del equipo asistencial y que puede presentar un verdadero obstáculo para la resolución rápida de sus problemas, consistente en que se sobreentiende que tales pacientes ya tienen un diagnóstico.

3.- Facultativos de guardia.

Desde el punto de vista de la seguridad clínica, los especialistas de guardia deberían considerarse cono algo más que simples médicos dispuestos a acudir a la prestación de servicios urgentes.

Pero, también desde la perspectiva de la organización de los servicios sanitarios que incumbe a los directores gerentes de los centros sanitarios, la confección de la lista en la que se designan a los facultativos de guardia es una obligación del hospital, incumbiendo a la dirección del centro asegurarse de los servicios médicos y del acceso de los pacientes al sistema de asistencia sanitaria. Una asistencia sanitaria que se demora en el tiempo equivale a una denegación de la prestación. Si no se dispone de un médico de guardia en un tiempo prudencial y los pacientes padecen perjuicios como consecuencia de esa falta de asistencia, la institución y el sistema resultan responsables por igual.

4.- Rechazo de la diagnosis y del tratamiento médico.

Los pacientes que acuden a los servicios sanitarios y que rechazan seguir los consejos médicos, elaborados cuidadosamente, deben ser considerados desde el punto de vista de la seguridad clínica como pacientes de alto riesgo. En el fondo, y desde el punto de vista jurídico, los supuestos de lucha del paciente contra el consejo médico hacen entrar en juego dos principios que están insertos en el ordenamiento jurídico sanitario: el principio de la autonomía y de la libertad del paciente y la obligación de proteger la vida y la salud del paciente que incumbe a los profesionales sanitarios.

Y, por último:

5.-La correcta identificación de los pacientes.

La identificación inadecuada de los pacientes es una causa importante de los problemas y complicaciones asociada a los errores en la asistencia. Esos problemas de identificación se asocian con frecuencia a las complicaciones producidas por errores en la administración de medicamentos, intervenciones quirúrgicas, pruebas diagnósticas, transfusiones de sangre y hemoderivados, entre otros.

Publicado en Redaccion Medica el martes 18 de Septiembre de 2007.Número 625.AÑO III

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